| Explicame: Turbocompresores |
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En este artículo, veremos qué es lo que hace un turbocompresor para aumentar el poder de un motor, utilizando lo último en tecnología de cojinetes y turbinas cerámicas. Si eres aficionado a los carros y motores con última tecnología, este artículo es para tí. Si quieres hacer comentarios con respecto a este artículo, haz click en este link para ir directamente a nuestros forums, donde puedes comentar, hacer preguntas y/o contestar las consultas de otros lectores Fundamentos de un turbocompresor Qué hace tan populares a los turbocompresores en vehículos de alto rendimiento? Lo más atractivo es, sin duda, la capacidad de agregar hasta un 50% más potencia a un motor, sin necesidad de hacer cambios significativos, y a un precio razonable. Todo esto lo puede hacer un turbocompresor (o turbo como se llama normalmente) agregando muy poco peso a un vehículo. Pero, cómo lo hace? Básicamente, un turbocompresor es un sistema de inducción forzada de aire, el cual está compuesto de dos partes principales: Una turbina que se alimenta con los gases calientes de escape del vehículo, y un compresor de aire, el cual comprime el aire antes que ingrese al motor. Estos dos componentes están unidos mecánicamente por un eje común de metal. La turbina es empujada por los gases de escape que salen del motor, lo cual hacen que llegue a velocidades de hasta 150,000 revoluciones por minuto, o rpm, y esto a su vez empuja el compresor, que se encarga comprimir el aire requerido por el motor, antes que llegue a los cilindros. Este aire comprimido permite que ingrese mayor mezcla de aire y combustible a los cilindros, ya que se puede comprimir más mezcla en el mismo volumen, y la mezcla entra "a presión" en los cilindros. Esto resulta en una explosión más fuerte en cada cilindro, y por ende, un motor más potente.
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Aunque los turbocompresores son más conocidos en motores de gasolina, son utilizados extensamente en motores diesel, y en motores grandes de ferrocarriles y hasta en aviones. Los motores diesel poseen ciertas características que les permite adecuarse más fácilmente a la instalación de un turbo, razón por la cual la mayoría de motores diesel traen un turbocompresor instalado de fábrica. Debido a que el turbocompresor se alimenta de los gases de escape del vehículo, se podría decir que se está obteniendo potencia adicional "gratis", ya que esos gases de todos modos iban a ser expulsados. Sin embargo, la presión de mover la turbina del turbo crea un efecto de empuje dentro del motor, en la fase de escape de los cilindros, ya que el cilindro debe empujar más fuerte para expulsar los gases de escape. Esto resulta en un leve decremento de potencia. A pesar de esto, un turbo puede fácilmente incrementar la potencia de un motor de un 30% a 40%. Los "primos" del turbo, los supercargadores, son muy similares en su funcionamiento, con la diferencia que son empujados mecánicamente por el motor, ya que están conectados por una cadena o faja al cigüeñal, y esto es lo que mueve al compresor de aire. Usualmente no son tan eficientes como los turbos, ya que el motor tiene que gastar energía para moverlos, lo cual disminuye su rendimiento neto final. En las siguientes páginas, veremos los detalles de funcionamiento de los turbo y supercargadores, qué variantes existen en el mercado, y cuáles son las ventajas y desventajas de cada tipo.
Componentes de un turbocompresor Un turbo usualmente está posicionado de tal manera que la turbina esté directamente luego de la tubería de escape (o manifold) del motor, para poder aprovechar los gases de escape de éste. Del otro lado, se conecta el compresor de aire a la tubería de admisión de aire del motor. Usualmente los turbos incluyen un intercooler, el cual es básicamente un radiador que enfría el aire comprimido antes que sea enviado a los cilindros. Ya que el aire frío ocupa menos volumen que el mismo aire caliente, permite enviar aún más mezcla combustible a los cilindros, y esto aumenta la eficiencia del turbocompresor. Usualmente el compresor de un turbo es del tipo centrífugo, que toma aire por el centro, y expulsa el aire comprimido a un "caracol" en los extremos, lo cual le dá su forma peculiar.
Cojinetes Ya que el mecanismo de un turbocompresor llega a girar hasta 150,000 rpm, los cojinetes alrededor del eje deben ser muy especiales. A diferencia de la mayoría de cojinetes de balines, los de un turbocompresor usualmente son del tipo fluído, en los cuales constantemente se bombea aceite alrededor del eje, lo cual permite enfriar su mecanismo interno, al mismo tiempo que le permite girar libremente a velocidades elevadas. Existen también fabricantes que utilizan cojinetes de materiales especiales como cerámica, que permiten ser más livianos, siempre inmersos en aceite. Finalmente, se han logrado grandes avances con los llamadas cojinetes de hoja o cojinetes de aire, los cuales no requieren de enfriamiento o aceite, ya que se basan en la eliminación de fricción utilizando alta presión de aire, generada por el mismo turbo. Una vez están funcionando, no existe fricción, ya que los componentes están separados por la presión del aire. Estos cojinetes requieren muy poco mantenimiento, pero tienen desgaste alto a bajas velocidades, y requieren velocidades altas para funcionar correctamente. Compresión o "Boost" La compresión o "boost" es la presión adicional que se está forzando en el aire comprimido. Los turbocompresores de vehículos normalmente agregan entre 6 a 8 libras por pulgada cuadrada (psi, por sus siglas en inglés) de presión al aire. Ya que el aire de la atmósfera, a nivel del mar, tiene una presión de 14.7psi, es posible llegar a obtener un poco más de 50% de rendimiento adicional de un motor. Algunos turbocompresores son de presión variable, que permiten al conductor escoger cuánta compresión desea, y es controlado por un switch desde el tablero. Estos manejan unas válvulas de escape en la turbina, que regulan la velocidad de la turbina. Válvulas de escape A altas velocidades, la turbina de un turbo es capaz de girar a velocidades de más de 200,000rpm si no se le regula, debido a lo cual los turbos tienen válvulas de escape. Estas le permiten auto-regular su velocidad, para que no exceda los límites de fabricación, ambos del motor y del turbocompresor. Estas mismas válvulas son las que regulan la compresión, para dejar escapar los gases de escapes en exceso, una vez se haya logrado la compresión deseada. Válvulas de bloqueo Cuando un motor está funcionando a altas velocidades, y abruptamente se corta el flujo de gasolina (se deja de acelerar), se corta el flujo de aire comprimido a los cilindros, lo cual causa que quede aire comprimido en las tuberías, que puede causar rompimiento de mangueras y/o tubería, así como también un flujo reverso de aire hacia el compresor de aire, que lo puede desacelerar violentamente, lo cual puede llegar a dañarlo. Esta situación se controla con las válvulas de bloqueo, las cuales se encargan de cerrar el flujo de aire comprimido hacia el turbocompresor (solo se abren cuando el flujo hacia el motor está abierto), y también se encargan de dejar escapar el aire comprimido que ya no será utilizado en ese momento. Estas válvulas usualmente son operadas electrónicamente y/o por vacío. Ya que hemos visto las partes principales de un turbocompresor, veremos a continuación las consideraciones que deben tomarse al diseñar un turbocompresor para un carro, y las ventajas y desventajas que puede tener. Consideraciones de Diseño Existen varios temas que deben discutirse cuando se habla de turbocompresores, especialmente si se desea instalar uno en un carro. A consideración detallaremos los más importantes. Calor y limitantes mecánicas del motor Es un efecto esperado de un motor turbocargado: Está quemando más mezcla combustible en cada ciclo, por lo cual crea una explosión más fuerte, pero también genera más calor. Mientras más altas las revoluciones del motor, más combustible es quemado, lo cual genera aún más calor. En ciertos casos, pueden verse el manifold y el turbocompresor al rojo vivo, lo que permite darse una idea de la alta temperatura que deben soportar estos componentes. Esto debe ser tomado en cuenta cuando se decide qué modelo de turbocompresor instalar, con cuánta compresión, etc, ya que si el calor generado supera los límites de diseño del motor, o si las explosiones generadas son demasiado fuertes, es posible que se vaya dañando lentamente el motor, acortando significativamente su vida. En casos extremos, puede ser que el motor falle catastróficamente a altas revoluciones, lo cual puede tener consecuencias desastrosas para los ocupantes del vehículo. Enfriamiento La gran mayoría de los turbocompresores dependen de un flujo constante de aceite para enfriarse, ya que las altas velocidades generan grandes cantidades de calor. Si un turbo está siendo utilizado, y se apaga el motor abruptamente, se cortará su flujo de aceite, lo cual causará que el aceite quemado se acumule, y causará problemas la siguiente vez que el motor sea encendido. Algunos motores traen relojes que permite que queden encendidos 30 segundos adicionales, para permitirle al turbo enfriarse correctamente. La mayoría de fabricantes de automóviles especifican que el motor debe dejarse encendido 30 segundos sin acelerar, antes de apagarlo, para permitir al turbo un flujo adecuado de aceite para enfriamiento. Esto solo aplica si se utilizó el turbo momentos antes de intentar apagarse.
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Calidad del Aceite de Motor El aceite del motor afecta directamente a un turbocompresor de dos maneras:
Debido a las altas temperaturas generadas por un turbocompresor, el aceite utilizado es especialmente importante, ya que tiene que funcionar adecuadamente en un rango de temperaturas extremo, sin descomponerse ni perder sus propiedades lubricantes, minimizando al mismo tiempo los residuos carbonizados. Muchos fabricantes de vehículos recomiendan utilizar aceite sintético cuando se instalan turbocompresores, ya que éste retiene sus características lubricantes aún a grandes temperaturas, y deja pocos residuos. Usualmente se recomienda utilizar aceite que tengan la especificación SAE 10-40 o SAE 15-40. En todo caso, se recomienda siempre seguir las recomendaciones de los fabricantes, y consultar con personal experto en el tema. Así también, se recomienda que la instalación de un turbocompresor o supercargador sea realizado por una persona calificada, con el equipo apropiado, para evitar problemas de instalación o funcionamiento. Turbina del turbocompresor El tamaño, y forma y orientación de las aspas de la turbina es esencial para el correcto funcionamiento del turbocompresor. La velocidad que alcance el turbo es directamente proporcional a la superficie de las aspas de la turbina que choca contra los gases de escape, y la forma y orientación afectarán la fuerza del empuje. Esto también afectará el llamado "retraso" del motor o lag (ver siguiente punto). El diseño correcto de la turbina permitirá optimizar la velocidad del motor a la cual entra en funcionamiento el turbocompresor, y de esta manera minimizar el lag. Si la turbina es muy grande y pesada, otorgará un gran incremento en potencia al motor, pero requerirá que el motor vaya a una velocidad muy alta para que comience a funcionar. Una turbina muy liviana y pequeña entrará a funcionar a una velocidad de motor relativamente baja, pero la potencia adicional que podrá otorgar al motor será mínima. Retraso o "lag" Este término se refiere al tiempo que se tarda la turbina del turbo en llegar a la velocidad requerida para comenzar a mandar aire comprimido a los cilindros del motor. Usualmente, existe una velocidad del motor mínima a la cual entra a funcionar el turbo, momento en el cual se siente un gran "empuje", el efecto de la potencia adicional otorgada por el turbocompresor. El "lag" o retraso es importante, porque un motor turbo sin retraso responderá más rápido que uno equivalente con retraso. Además, demasiado lag le resta el sentimiento "deportivo" a un vehículo, ya que el motor tardará más tiempo en responder a los deseos del conductor. Esto es afectado directamente por el tamaño de la turbina, tal como fue explicado en el punto anterior.
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Variaciones de turbocompresores y Sistemas Múltiples A pesar de que uso en vehículos es relativamente reciente, los turbocompresores y supercargadores han sido utilizados extensamente en motores de avión y trenes desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Su uso principal era para lograr que volaran más alto, donde hay menor presión del aire, con la misma potencia que a menores alturas. Aunque se prefería utilizar supercargadores, ya que requerían menos modificaciones a los aviones, también se utilizaron turbocompresores en algunos casos. En la actualidad, la mayoría de motores de avión no tienen compresión de ningún tipo. Existen también lo que se llama turbocompresores de geometría variable. En estos, las aspas de la turbina cambian dinámicamente, para lograr optimizar la mayor compresión posible, utilizando los gases de escape que están disponibles en ese momento, lo cual disminuye el lag, y hace más eficiente el motor. Sin embargo, estos sufren de varias desventajas, por lo que actualmente, muy pocos fabricantes de carros los utilizan en sus modelos de producción. Existen maneras de aumentar aún más la potencia de un motor, instalando sistemas múltiples de turbocompresores, como se detalla a continuación:
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Motores Diesel y turbocompresores Los motores diesel se prestan para utilizar turbocompresores, y usualmente los traen instalados de fábrica. De hecho, actualmente, es raro ver vehículos con motores diesel que no tengan supercargadores. Hay varias razones para esto, como se detalla a continuación:
Datos Interesantes
![]() Para concluir, resumiremos brevemente las ventajas y desventajas de los turbocompresores y supercargadores. Ventajas de los turbocompresores
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